Pequeña bodega construida en la década del 40, bajo añosos árboles, y al pie del viñedo, en la actualidad, ha sido totalmente restaurada y equipada para la elaboración de vinos de calidad internacional. Esta bodega ofrece al visitante una posada de características campestres, con restaurant gourmet, alojamiento y esplendidos paisajes. Se combinan en ella dos oportunidades únicas; se puede disfrutar de la propuesta turística, y a la vez ser participes de los procesos productivos del vino, convirtiéndose en el entorno perfecto para despertar los sentidos y sumergirse en el exquisito arte de la enología.










